Pixel hunting
Hace ya bastante que mi trabajo no me deja demasiado tiempo para jugar. Quizás unas cuatro horas a la semana, más viajes excepcionales donde desempolvo la portatil. Y eso que mi trabajo está directamente relacionado con el mundo de los videojuegos.
Lejos están los tiempos de estudiante, donde un juego se podía terminar durante los periodos de resaca de la semana. ahora, es raro el juego al que le pueda dedicar más de cuatro horas -la mayoría olvidados antes de terminarlos-. Y todo esto tiene efecto en mis habitos de consumo. Ya no compro juegos al precio de lanzamiento, salvo quizás dos o tres al año que me interesen especialmente. Gastar más de 30€ en un juego que probablemente no pueda terminar es absurdo. Así que me he convertido en un adicto a las ofertas de Steam, especialmente a las rebajas de verano y navidad. durante esas dos semanas, me dedico a explorar el catálogo, buscando juegos interesantes a precio de saldo.
Fue durante la última rebaja que me encontre con una pequeña joya que me gustaría comentar.
Y además me sirve para seguir insistiendo en ese tema de la narrativa interactiva que tanto me obsesiona.